Cada vez que se actualizan las escalas del Monotributo aparece la misma duda: ¿Conviene seguir en el Monotributo o empezar a pensar en otro régimen, cómo el Nuevo Régimen Simplificado de Ganancias?. La respuesta no es automática.
Comparar solo los números puede llevar a conclusiones equivocadas. Lo realmente importante es entender qué cambia en tu día a día y cómo impacta en tu bolsillo cuando tu actividad empieza a crecer.
El error más común al comparar regímenes:
Muchas comparaciones se quedan solo con cuánto se paga de impuesto y dejan afuera algo clave: los aportes y costos mensuales reales.
Cuando sumás todos los componentes (impuestos, aportes, IVA, ganancias, gastos deducibles), la diferencia entre un régimen y otro muchas veces no es tan grande como parece. Por eso, mirar un solo número puede ser engañoso.
¿Qué cambia cuando salís del Monotributo?
El Monotributo es simple y previsible:
- Pagás una cuota fija todos los meses.
- No importa cuánto gastes.
- No importa si invertís para trabajar.
Esto funciona muy bien cuando el negocio es chico y los gastos son bajos. Pero cuando la actividad crece, empiezan a aparecer nuevas preguntas:
- ¿Tenés gastos importantes para poder trabajar?
- ¿Invertís en herramientas, insumos o servicios?
- ¿Tu facturación aumenta mes a mes?
En ese escenario, un régimen que tiene en cuenta lo que realmente ganás puede empezar a tener más sentido.
Condición frente al IVA, explicado fácil:
Acá hay una diferencia clave entre los regímenes:
- Si la mayoría de tus clientes son consumidores finales, en caso de pasarse al régimen general, el IVA suele ser un costo más.
- Si trabajás con empresas responsables inscriptos, el IVA generalmente se traslada y no impacta directamente en tu ganancia.
Por eso, el tipo de clientes que tenés es fundamental a la hora de decidir si seguir en el Monotributo o pasar a otro régimen.
No es un castigo, es una etapa de crecimiento:
Salir del Monotributo no significa que “te fue mal”. Muchas veces es exactamente lo contrario: es una señal clara de crecimiento.
El Monotributo está pensado para actividades simples. Cuando el negocio se vuelve más grande o más complejo, necesita otras herramientas fiscales y contables.
¿Cómo te ayuda Tributo Simple?
En Tributo Simple te ayudamos a entender qué te conviene a vos, sin fórmulas mágicas ni comparaciones genéricas.
Con nuestra app y el acompañamiento profesional podés:
- Ver tu situación fiscal de forma clara.
- Ordenar ingresos y gastos.
- Detectar cuándo el Monotributo deja de ser la mejor opción.
- Acompañar el crecimiento de tu negocio sin complicarte.
- Porque crecer está bien, pero crecer ordenado es mucho mejor.
¿Cuándo conviene empezar a evaluarlo?
Podés empezar a analizar el cambio de régimen si:
- Tu facturación se acerca seguido al límite del Monotributo.
- El crecimiento ya no es puntual, sino constante.
- Tenés gastos que hoy no podés descontar.
- Trabajás cada vez más con empresas.
No siempre es una decisión urgente, pero anticiparse evita errores y costos innecesarios.